DERECHO CIVIL

CONCEPTO

Al hablar de responsabilidad civil, es necesario comenzar por definir la palabra en su sentido más amplio. Atendiendo a la definición del Diccionario de la Real Academia Española, responsabilidad atiende al siguiente significado:

  1.  f. Cualidad de responsable.
  2.  f. Deuda, obligación de reparar y satisfacer, por sí o por otra persona, a consecuencia de un delito, de una culpa o de otra causa legal.
  3.  f. Cargo u obligación moral que resulta para alguien del posible yerro en cosa o asunto determinado.
  4.  f. Der. Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.

Es decir, responsabilidad civil será la obligación que nace para aquella persona que por sí misma o por un tercero deba reparar a otro un daño ocasionado por su actuar o de un tercero, o un objeto.

Dentro del Código Civil para el Distrito Federal, se define a la responsabilidad (civil) en el artículo 1910 que a la letra dicta lo siguiente:

Artículo 1910. El que obrando ilícitamente o contra las buenas costumbres cause daño a otro, está obligado a repararlo, a menos que demuestre que el daño se produjo como consecuencia de culpa o negligencia inexcusable de la víctima.

De las anteriores definiciones se pueden extraer dos elementos claros de la responsabilidad civil. En el primer caso se refiere al daño, es decir, al hablar de responsabilidad debe necesariamente haberse ocasionado un daño. Y un segundo elemento es la causa de ese daño, es decir, el daño encuentra su origen en un acto que siendo previsible no se evita por parte de quien lo ocasiona. 

TIPOS

La doctrina suele clasificar a la responsabilidad civil en dos tipos; responsabilidad civil contractual y responsabilidad civil extracontractual.

Para el caso de la responsabilidad civil contractual, la doctrina se divide en opiniones al considerar que no cumple con los elementos tal cual de la responsabilidad civil genérica, ya que nace como una consecuencia directa del incumplimiento de un contrato -que la mayoría de las veces prevé el resarcir el daño ocasionado por un incumplimiento con alguna cláusula penal-.

La responsabilidad civil extracontractual por su parte, es aquella responsabilidad que nace por actualizarse algún hecho ilícito que tenga como  consecuencia el daño a un tercero; ya sea que este daño se haya provocado por un actuar propio, de un tercero, o por un objeto.

Es aquí donde puede empezarse a hablar de una verdadera responsabilidad como se entendía en la época romana, en la que existía un deber universal de no ocasionar un daño a otro, y no tanto como la responsabilidad contractual que a pesar de que se ocasiona un daño a un tercero, no es por un actuar (o en su caso un no hacer) sino por un incumplimiento a una obligación que previamente se había adquirido.

La responsabilidad civil extracontractual, a su vez puede ser dividida en responsabilidad objetiva y responsabilidad subjetiva.

La responsabilidad objetiva deviene de un daño que fue ocasionado por un objeto, difiere de la responsabilidad objetiva porque el daño no se ocasiona por el actuar de una persona sino por la falta de cuidado hacia un objeto. Algunos de los ejemplos que se pueden dar son los siguientes:

Artículo 1913. Cuando una persona hace uso de mecanismos, instrumentos, aparatos, vehículos automotores o substancias peligrosas por sí mismos, por la velocidad que desarrollen, por su naturaleza explosiva o inflamable, por la energía de la corriente eléctrica que conduzcan o por otras causas análogas, está obligada a responder del daño que cause, aunque no obre ilícitamente, a no ser que demuestre que ese daño se produjo por culpa o negligencia inexcusable de la víctima.

En todos los casos, el propietario de los mecanismos, instrumentos, aparatos, vehículos automotores o sustancias peligrosas, será responsable solidario de los daños causados.  

Artículo 1929. El dueño de un animal pagará el daño causado por éste, si no probare alguna de estas circunstancias:

Artículo 1931. El propietario de un edificio es responsable de los daños que resulten por la ruina de todo o parte de él, si ésta sobreviene por falta de reparaciones necesarias o por vicios de construcción.

Para que se configure una responsabilidad subjetiva es necesario que concurran diversos elementos: 1. El incumplimiento a un deber -es decir, refiere particularmente a la obligación que tiene la persona que ocasiona un daño de no realizar determinada conducta-; 2. La atribución de la responsabilidad -es decir, debe de existir la obligación de determinada persona de no ocasionar un daño-; 3. El daño; 4. Relación entre el hecho y el daño -es decir, debe de existir una conexidad entre el hecho y el daño que se ocasiona-.

Las clasificaciones anteriores refieren a la causa del daño, en el caso de la responsabilidad objetiva, cuando una persona hace uso de alguno de los objetos que se enlistan en el artículo 1913 del CCDF será responsable de los daños que se ocasionen, excepto si el daño se produjo por la negligencia o culpa de la víctima; y en el caso de la responsabilidad subjetiva, la persona directamente por un hacer o un no hacer, propio o de un tercero ocasiona un daño a un tercero.

Atendiendo al artículo 1915 del CCDF la consecuencia de haberse producido un daño a un tercero es la siguiente:

Artículo 1915. La reparación del daño debe consistir a elección del ofendido en el restablecimiento de la situación anterior, cuando ello sea posible, o en el pago de daños y perjuicios.

Cuando el daño se cause a las personas y produzca la muerte, incapacidad total permanente, parcial permanente, total temporal o parcial temporal, el grado de la reparación se determinará atendiendo a lo dispuesto por la Ley Federal del Trabajo. Para calcular la indemnización que corresponda se tomará como base el cuádruplo del salario mínimo diario más alto que esté en vigor en el Distrito Federal y se extenderá al número de días que, para cada una de las incapacidades mencionadas, señala la Ley Federal del Trabajo. En caso de muerte la indemnización corresponderá a los herederos de la víctima.

Los créditos por indemnización cuando la víctima fuere un asalariado son intransferibles y se cubrirán preferentemente en una sola exhibición, salvo convenio entre las partes.

 

Las anteriores disposiciones se observarán en el caso del artículo 2647 de este Código.