DERECHO LABORAL

 

Anterior a la entrada en vigor de la reforma laboral, el artículo 784, en su fracción VIII, de la Ley Federal del Trabajo, contemplaba que la carga de la prueba correspondía únicamente al patrón en cuanto a la duración de la jornada de trabajo. No obstante lo anterior, y una vez que esta reforma entró en vigor el 1 de diciembre de 2012, dicho concepto procesal se vuelve divisible, dependiendo de las circunstancias en que se presente, toda vez que si bien es cierto que el legislador impuso al trabajador la carga de la prueba, en cuanto a que si la jornada excedía a las 9 horas extras a la semana, también lo es que contempló la obligación patronal de acreditar su dicho en cuanto a la jornada ordinaria y extraordinaria hasta esas 9 horas semanales, derivado de lo establecido en los artículos 804 y 805 de la ley de la materia, el patrón tiene la obligación de conservar y exhibir en el juicio, entre otros, los controles de asistencia, en la inteligencia de que cuando en el centro de trabajo no se acostumbre llevar dichas listas y controles, la duración de la jornada la puede acreditar por medio del ofrecimiento de una prueba distante.

Por lo tanto, cuando un trabajador reclama el pago de tiempo extraordinario que es superior a ese número de horas a la semana, subsiste la carga específica del propio empleador, la cual si no se acredita, habrá de tenerse por cierta la jornada que expresó el trabajador, aunque no por todas las horas extras reclamadas, sino únicamente por nueve, salvo que el propio actor acredite las restantes, ello encuentra explicación, en virtud de que la modalidad que coadyuva la reversión de la carga de la prueba al trabajador ocurre respecto del reclamo del tiempo extraordinario superior a esas 9 horas semanales, lo que no implica que desaparezca la obligación patronal de probar su dicho respecto de la jornada ordinaria y de la extraordinaria hasta el tope de esas nueve horas.

Al respecto de lo comentado la corte emitió el siguiente criterio en donde se afirma que la carga de la prueba respecto de las horas extras dependerá de la duración que se reclame:

Época: Décima Época                                                                                             Registro: 2009759                                                                                                     Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito                                                                 Tipo de Tesis: Aislada                                                                                                 Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación                                                 Libro 21, Agosto de 2015, Tomo III                                                                             Materia(s): Laboral                                                                                                   Tesis: XVI.2o.T.1 L (10a.)                                                                                           Página: 2185

 

HORAS EXTRAS. LA CARGA DE LA PRUEBA ESTÁ DIVIDIDA EN CUANTO A LA DURACIÓN QUE SE RECLAME (ARTÍCULO 784, FRACCIÓN VIII, DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO, VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE DICIEMBRE DE 2012).

Conforme al texto anterior del artículo 784, fracción VIII, de la Ley Federal del Trabajo, la carga de la prueba en cuanto a la duración de la jornada de trabajo correspondía por completo al patrón; sin embargo, a partir de la reforma que entró en vigor el 1o. de diciembre de 2012, dicho débito procesal se torna divisible, dado que si bien es cierto que el legislador ordinario lo impuso al trabajador en cuanto al tiempo superior de 9 horas extras a la semana, también lo es que preservó la obligación patronal de demostrar su dicho en cuanto a la jornada ordinaria y extraordinaria hasta por esas 9 horas semanales, dado que en términos de los artículos 804 y 805 de la ley citada, el patrón tiene la obligación de conservar y exhibir en el juicio, entre otros, los controles de asistencia, en la inteligencia de que cuando no se lleven en el centro de trabajo, la duración de la jornada puede demostrarla mediante el ofrecimiento de prueba diversa. Así, cuando el trabajador reclama el pago de tiempo extraordinario que excede ese número de horas a la semana, subsiste la carga específica del propio empleador, en cuyo defecto, habrá de tenerse por cierta la jornada que expresó el operario, aunque no en la totalidad de las horas extras reclamadas, sino únicamente de 9, salvo que el operario acredite las restantes. Ello es así, porque la modalidad que propicia la reversión de la carga al trabajador ocurre respecto del reclamo del tiempo extraordinario superior a esas 9 horas semanales, lo que no implica que desaparezca la obligación patronal de probar su dicho respecto de la jornada ordinaria y de la extraordinaria hasta por ese periodo.                                                 

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA DE TRABAJO DEL DÉCIMO SEXTO CIRCUITO.

Amparo directo 854/2014. 16 de abril de 2015. Mayoría de votos. Disidente: Ángel Michel Sánchez. Ponente: Celestino Miranda Vázquez. Secretario: Fidel Abando Sáenz.

 

Esta tesis se publicó el viernes 14 de agosto de 2015 a las 10:05 horas en el Semanario Judicial de la Federación.